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martes, 2 de junio de 2026

¿Le pedirías consejo médico a una IA? Aspectos clave antes de hacerlo.

Los chatbots están cambiando la forma en que pensamos, aprendemos y percibimos el mundo que nos rodea. Este tipo de disrupción se manifiesta en muchas áreas de la vida, pero quizás una de las más sensibles sea el creciente uso de herramientas de inteligencia artificial generativa (GenAI) en el ámbito de la salud. Grandes empresas tecnológicas han incursionado en la IA de salud orientada al consumidor con el lanzamiento de servicios como Copilot Health, ChatGPT Health y Amazon’s HealthAI, cuyos modelos ayudan a los usuarios a interpretar sus historiales médicos y a hacer preguntas sobre sus síntomas, resultados de laboratorio y opciones de tratamiento. Sin embargo, ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, advierte que existen riesgos al esperar que una herramienta de IA asuma el rol de tu médico. 

“El riesgo no es solo recibir un consejo incorrecto, sino también que los usuarios compartan información personal altamente sensible con sistemas cuyas protecciones de privacidad, prácticas de intercambio de datos y obligaciones legales pueden diferir de las de un médico o un hospital, así como que sus datos queden expuestos a entidades inesperadas. El mal uso de los chatbots de IA en general es actualmente el principal riesgo tecnológico en salud, según una organization de seguridad del paciente de EE. UU”, comenta Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

Segú Microsoft, las personas en sus dispositivos móviles hablan sobre su salud y la de sus seres queridos más que de cualquier otro tema. Los chatbots están disponibles las 24 horas, los 7 días de la semana, con una respuesta para todo, expresada en un tono seguro que ayuda a tranquilizar a los pacientes nerviosos.

En un momento en que los sistemas nacionales de salud están cada vez más presionados, es probable que muchas personas se auto diagnostiquen con ayuda de la IA antes de decidir si deben buscar atención médica. 

Sin embargo, ya están surgiendo preocupaciones. La primera es la de las alucinaciones o el asesoramiento incorrecto. Un estudio de la Universidad de Oxford de febrero, publicado en Nature Medicine, encontró que los usuarios a menudo no sabían qué información debían compartir, que se les proporcionaban respuestas muy diferentes, incluso si las preguntas variaban solo ligeramente y que los modelos a menudo ofrecían tanto buenos como malos consejos, pero los usuarios tenían dificultades para distinguir entre ambos.

“A pesar de todo el entusiasmo, la IA simplemente no está lista para asumir el rol de médico”, advirtió la autora principal del estudio, la doctora Rebecca Payne. “Los pacientes deben ser conscientes de que preguntarle a un modelo de lenguaje sobre sus síntomas puede ser peligroso, generar diagnósticos erróneos y no reconocer cuándo se necesita ayuda urgente”.

Riesgos de privacidad

El compartir información médica sensible con un chatbot público puede implicar que esos datos se utilicen para entrenar al modelo y, por lo tanto, puedan terminar reapareciendo en respuestas a otros usuarios. Incluso de forma involuntaria, ya hubo casos de modelos que han expuesto datos introducidos por sus usuarios.

Algunos proveedores pueden utilizar los datos para mejorar sus modelos, a menos que los usuarios opten por no participar, mientras que otros hacen promesas más firmes de no usar información relacionada con la salud para el entrenamiento. En cualquier caso, todos deberían saber con qué tipo de servicio están interactuando antes de subir información sensible. Por otro lado, la mayoría de los principales chatbots centrados en salud prometen no usar estos datos para entrenamiento. Aun así, el entrenamiento es solo una parte del panorama de privacidad, y es posible que estos servicios no hagan las mismas promesas respecto al intercambio de datos con terceros. La información médica personal podría terminar en manos de un agregador de datos, un tercero que actúa como intermediario entre el proveedor del modelo y el  proveedor de salud. También podría compartirse con anunciantes, ya sea directamente o a través de estos intermediarios, aunque normalmente se anonimiza antes de su uso. Aun así, conviene actuar con cautela: los datos de salud son especialmente sensibles, y la anonimización no siempre elimina todos los riesgos.

El problema de que datos sensibles circulen por tantas organizaciones es que hay mayores probabilidades de que queden expuestos a ciberdelincuentes y estafadores. Legisladores estadounidenses afirman haber identificado pérdidas por valor de 21.000 millones de dólares vinculadas a un puñado de brechas en empresas de intermediación de datos. Los datos de salud son altamente valiosos para los delincuentes ya que mantienen su valor durante largos períodos, pueden incluir información de seguros para presentar reclamaciones fraudulentas o recibir servicios médicos a nombre de otra persona, y pueden usarse para extorsiones.

“Cuantas más empresas tengan estos datos, más oportunidades existen para que los atacantes las comprometan y los roben. El desafío es que la mayoría de las herramientas de IA para salud no están reguladas por HIPAA, ya que se consideran servicios para consumidores y no de nivel empresarial. Esto implica que los proveedores pueden no estar sujetos a las estrictas normas de protección de datos que normalmente cabría esperar”, destaca Micucci.

Para minimizar la exposición a los riesgos de la GenAI en salud, desde ESET detallan que es importante evitar los bots de uso general y optar por aquellos diseñados específicamente para responder preguntas relacionadas con la salud. Además, revisar si el servicio explica cómo gestiona los datos, si se utilizan las interacciones para entrenamiento, si se comparte información con terceros y si está cubierto por HIPAA o un régimen de privacidad equivalente en el país.

“No confíes ciegamente en los resultados, a menos que haya enlaces de citación para verificarlos. Incluso así, no tomes las respuestas como una verdad absoluta: consulta siempre con un profesional de la salud y/o con fuentes oficiales (por ejemplo, NHS, MedlinePlus)”, advierte el investigador de ESET.

Para proteger la privacidad, ESET aconseja considerar lo siguiente:

Nunca compartir o subir documentos médicos, resultados de laboratorio u otra información sensible con una herramienta de IA sin entender cómo maneja esos datos

Evitar introducir nombres, direcciones, datos de seguros, números de paciente u otros identificadores

Asegurarse de desactivar las funciones de entrenamiento y el historial de chat

Compartir solo la información mínima necesaria para la tarea

Asumir que todo lo que se escriba podría almacenarse o exponerse y ajustar sus consultas en consecuencia

“En última instancia, los chatbots de IA pueden servir para ayudarte a pensar preguntas sobre una condición específica antes de acudir al médico o para explicar un término médico que no conoces. Pero hay una gran diferencia entre usar la IA para prepararte para la atención médica y usarla como sustituto de esta. No tomes una respuesta con tono seguro como un diagnóstico, y no ignores síntomas urgentes porque una máquina haya sonado tranquilizadora”, concluye Mario Micucci, investigador de ESET.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Falsos sitios de FIFA estafan previo a la Copa del Mundo 2026

ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, identificó 5 páginas apócrifas que suplantan al máximo organismo del fútbol con la excusa de ofrecer entradas y merchandising de la Copa Mundial 2026. Los estafadores buscan obtener información sensible de sus víctimas, sus datos bancarios y hasta dinero. Estos sitios apócrifos pueden aparecer patrocinados en búsquedas en Google, pero también en anuncios en redes sociales, o incluso llegar por mensajes o correos.

“Si bien informan desde FIFA (ente organizador del evento) que los boletos para todas las fases del torneo están “disponibles exclusivamente en FIFA.com/tickets”,  desde ESET encontramos cinco sitios falsos que se hacen pasar por el sitio oficial de Copa del Mundo 2026 de la FIFA”, comenta Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica. 

ESET analiza cada uno de estos sitios que imitan el sitio oficial, de manera de ayudar a identificarlos:

Sitio falso N°1: “fifa26.shop”, busca engañar a sus víctimas desde la similitud de su URL con la oficial. Utiliza la técnica llamada Typosquatting que se caracteriza por crear dominios idénticos a los legítimos, con modificaciones sutiles (cambio, omisión o adición de caracteres, o uso de números en vez de letras).

La página imita con exactitud a la de FIFA: desde su diseño, colores y disposición, a las pestañas que permiten recorrer el resto del sitio. Logra replicar el flujo de la web oficial, haciendo sentir a la víctima que la experiencia es legítima. Esto confirma que los ataques de phishing de hoy buscan copiar experiencias completas para generar confianza.

En caso de que la víctima desee avanzar con la compra de entradas o merchandising, la página falsa solicita el registro de la persona. Lo riesgoso, según ESET, es que copia al detalle a la página oficial de la FIFA, que también pide registro. Aprovecha así un elemento clave como el FIFA ID, para generar confianza: 

Este sitio apócrifo, además, se vale de la promesa de la venta de merchandising para engañar a sus víctimas. La similitud con el sitio oficial es clara, al punto que ofrece camisetas de todas las selecciones participantes y permite seleccionar cualquier producto y agregarlo al carrito de compra:

En caso de que la víctima ingrese los datos de su tarjeta, ESET advierte que no se obtendrá ninguna camiseta, sino que se entrega información confidencial al actor malicioso detrás del sitio apócrifo:

Si la víctima continua el proceso, sus datos bancarios viajarán a las manos del cibercriminal detrás del sitio falso, sin obtener ninguna entrada para la Copa Mundial.

Sitio falso N°2: “26-fifa.com”. Al igual que el ejemplo anterior, busca a través de la URL no levantar sospechas, aprovechando su similitud con la web oficial. El diseño de la web falsa en general, como las pestañas para navegar son idénticas a la web oficial de la FIFA.  

Se le pide a la víctima que se registre (que entregue sus datos personales), para después habilitar la supuesta compra de entradas y merchandising del Mundial. Al obtener el nombre completo de la víctima, su email, teléfono y contraseña, el ciberatacante puede iniciar un ataque de robo de identidad. Desde ESET alertan que dado que muchas personas reutilizan contraseñas en distintos servicios, por lo que entregar credenciales en una página falsa puede derivar en accesos indebidos a correos electrónicos, redes o plataformas bancarias.

Sitio falso N°3: “fifa*.site”, otro sitio falso que imita diseño de la web oficial de FIFA. El objetivo es claro, a través del uso de colores, tipografías y elementos visuales, busca generar una reacción automática de confianza en el usuario, especialmente en contextos donde la ansiedad por conseguir entradas puede reducir la atención a señales de alerta.

Sitio falso N°4: “fifa*.store”. En estos sitios de phishing los ciberatacantes suelen aprovechar extensiones como “.store” o “.shop” para reforzar la apariencia comercial del sitio. “A simple vista, las víctimas pueden interpretar estas URLs como legítimas, especialmente porque los dominios falsos incluyen la palabra “fifa”, un recurso frecuente en campañas de suplantación de identidad.”, agrega Miccuci de ESET.

Sitio falso N°5, “fifa*.shop”. Esta similitud de técnicas demuestra para ESET que no se tratan de casos aislados, sino de campañas organizadas. “Los actores maliciosos suelen registrar diversas variantes de una misma página para maximizar el alcance del engaño y así mantener operativa la campaña incluso si algunos dominios son dados de baja. Esta lógica del phishing es cada vez más frecuente en eventos masivos y de alta exposición mediática, como lo es la Copa Mundial de Fútbol 2026.”, refuerza el investigador de ESET.

No es novedad que los cibercriminales aprovechan la fiebre mundialista. Hasta la FIFA está al tanto de las estafas y engaños que pueden sucederse alrededor del evento de fútbol más importante del mundo. En su página web, el organismo es terminante a la hora de analizar si existe algún riesgo al comprar boletos para la Copa Mundial fuera del sitio oficial: “Sí, existen riesgos al adquirir boletos fuera del sitio oficial. La FIFA recomienda que todas las compras se realicen exclusivamente en FIFA.com/tickets”. En primer término, aclara que “los boletos adquiridos en sitios de reventa no oficiales, redes sociales o a través de terceros pueden ser falsos. Aunque parezcan legítimos, estos boletos fraudulentos se podrían rechazar en la entrada del estadio”.

ESET comparte puntos clave a tener en cuenta para no ser víctimas de estos sitios de phishing:

1 – Verificar la URL: Para todo lo referente a compras vinculadas a la Copa Mundial, se debe visitar el sitio oficial: https://fifa.com. Prestar atención frente a sitios que quieran confundir con su similitud, que agregan palabras, guiones o extensiones como “.shop”, “.store” o “.site”. Cualquier mínima diferencia es un gran indicio de estafa.

2 – No hacer clic en anuncios: Los sitios falsos suelen promocionarse a través de anuncio y patrocinio en redes sociales y apps de mensajería. El consejo es ingresar manualmente a los sitios de confianza, y no a través de links, anuncios promocionales, o compartidos por terceros.

3 - Desconfiar de ofertas “exclusivas” o “imposibles”: La urgencia, la ansiedad, la oportunidad son anzuelos que los ciberdelincuentes suelen utilizar para que sus estafas sean más efectivas. En el contexto de la Copa Mundial, lo hacen a través de frases como “cupos limitados”, “acceso VIP” o “descuentos en entradas”. La máxima es desconfiar de todo lo que parezca demasiado bueno como para ser verdad.

“Los casos encontrados son la clara muestra de una tendencia cada vez más preocupante frente a eventos masivos, los sitios falsos ya no son páginas rudimentarias, improvisadas o fáciles de detectar: hoy replican diseños, experiencias de usuario y flujos de compra completos para parecer legítimos y reducir las sospechas de las víctimas. La principal defensa sigue siendo la atención: desde verificar la URL, desconfiar de aquellas ofertas “imposibles”, hasta acceder únicamente a canales oficiales. Porque durante la fiebre mundialista, no solo hay que estar atentos a lo que pasa dentro de la cancha, sino también fuera de ella”, concluye Mario Micucci de ESET. 

Para saber más puede ingresar a WeLiveSecurity, es sitio de noticias de ESET: https://www.welivesecurity.com/es/

martes, 28 de abril de 2026

Ciberacoso en juegos en línea: Cómo detectarlo y combatirlo

Los videojuegos modernos no son solo juegos. Son redes sociales, chats grupales y aventuras compartidas, todo en uno. Los niños pasan su tiempo libre construyendo ciudades en Minecraft, compitiendo con amigos o formando equipo con jugadores de eSports que nunca han conocido en persona. Sin embargo, ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, junto a su iniciativa Digipadres,  advierte que las mismas características que hacen que los videojuegos sean sociales y emocionantes también pueden exponer a los jugadores al ciberacoso, el hostigamiento y la manipulación. Comprender qué sucede dentro de un juego -y cómo reaccionar- ayuda a los adultos a crear un espacio más seguro para los más pequeños.

“El ciberacoso en los videojuegos rara vez comienza con un incidente dramático. Lo más frecuente es que se trate de un comportamiento repetitivo que, poco a poco, transforma una actividad positiva en una experiencia estresante”, comenta Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica. En este contexto, ESET comparte 4 señales de alerta a las que los padres, madres y tutores deben prestar atención:

 1. Insultos constantes disfrazados de “cultura de los videojuegos”: Las bromas y el intercambio de insultos son comunes en los juegos en línea. Pero cuando a un niño lo llaman repetidamente "novato", "inútil" o lo culpan de cada derrota, ya no se trata solo de simples burlas. Según los expertos en comportamiento de riesgo en línea, el acoso en los juegos a menudo refleja el ciberacoso tradicional, que incluye humillaciones repetidas, apodos ofensivos y ataques verbales dirigidos. Con el tiempo, esto puede dañar la confianza del niño y generarle ansiedad al jugar.

2. Cambios de humor después de jugar: Mirar lo que sucede después. El juego termina. ¿El niño parece tenso, enojado, inusualmente callado o molesto? ¿Pierde repentinamente el interés en un juego que antes disfrutaba? Los cambios emocionales suelen ser la primera señal visible de que algo no va bien durante el juego. No ignorar las señales de alerta y preguntarle al niño si todo está bien.

3. Solicitudes para trasladar la conversación a otro lugar: Una táctica común de los ciberacosadores es pedirle al niño que continúe chateando en Discord, WhatsApp u otra plataforma. Debido a que cuando las conversaciones se dispersan en múltiples plataformas, a los tutores les resulta más difícil supervisarlas, las herramientas de moderación y denuncia pueden no ser efectivas, y la interacción puede pasar rápidamente de temas relacionados con el juego a temas personales. En casos más graves, esto puede ser el primer paso hacia la manipulación, el acoso o incluso el abuso sexual infantil.

4. Secreto y evasión: Si un niño esconde repentinamente la pantalla cuando se ingresa a la habitación, juega solo con los auriculares puestos, se niega a hablar del juego o se pone a la defensiva cuando se le pregunta sobre videojuegos, es posible que esté experimentando interacciones negativas y que no sepa cómo manejarlas. El factor de protección más importante en este caso es construir una relación en la que se sienta seguro para decir: “Algo ha pasado en el partido. Necesito tu ayuda.”

“Para mantener a los pequeños protegidos lo importante es enseñarles cómo defenderse, ya que el objetivo no es controlar cada minuto de juego, sino brindarles a los niños las herramientas y la confianza necesarias para jugar de forma segura”, agrega Micucci de ESET.

A continuación ESET comparten algunos consejos: 

·       Hacer que los videojuegos formen parte de la conversación diaria: En lugar de preguntar solo sobre el tiempo frente a la pantalla, preguntar: ¿Con quién jugaste hoy? ¿Disfrutaste del juego? ¿Sucedió algo molesto o injusto?

·       Establecer una regla de privacidad sencilla: Los pequeños nunca deben compartir su dirección, escuela, ubicación, contraseñas ni datos de inicio de sesión. También deben tener mucho cuidado al compartir su nombre real, fotos o videos. Es necesario explicar que la mayoría de los jugadores son desconocidos, aunque parezcan amigables.

·       Animarlos a tener el control: Enseñarles a cómo silenciar el chat de voz o texto, bloquear a un jugador y denunciar comportamientos abusivos. De esta manera, sabrá qué pasos debe seguir si sufre un comportamiento desagradable por parte de alguien en un juego.

·       Guardar pruebas antes de bloquear: Si se produce acoso, animarlos a que haga capturas de pantalla o grabaciones de pantalla y guarden el historial de chat. De esta forma, se podrá denunciar al jugador o jugadores abusivos mediante las funciones del juego.

·       Ayudarlos a los niños a encontrar el entorno de juego adecuado: Jugar con amigos, hermanos o en comunidades moderadas reduce drásticamente el riesgo. Alentarlos a abandonar los grupos tóxicos; no tienen por qué tolerar el mal comportamiento para seguir jugando. Una experiencia de juego saludable no consiste en evitar los mundos en línea, sino en crear un círculo seguro dentro de ellos.

“Las soluciones modernas de ciberseguridad proporcionan una capa adicional de protección contra los peligros en línea, incluyendo herramientas para gestionar el tiempo que los niños pasan frente a la pantalla, evitar que hagan clic en enlaces de phishing y otros elementos para mantenerlos a salvo a ellos y a sus ordenadores mientras juegan. Una solución integral reúne todas las protecciones, y más, cubriendo múltiples aspectos de la seguridad en línea y, al mismo tiempo, siendo fácil de administrar a través de una única plataforma de gestión”, recomienda Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

Para conocer más sobre el cuidado de los niños en Internet, puede visitar Digipadres, una iniciativa impulsada por SaferKidsOnline de ESET, que busca acompañar a madres, padres y docentes con el fin de generar conciencia acerca de riesgos y amenazas en el mundo digital. Se brindan materiales para el proceso de aprendizaje, diálogo y supervisión con el objetivo de facilitar los conocimientos necesarios para ayudar a lo más pequeños en el uso de las nuevas tecnologías. Para más información sobre los peligros que enfrentan los niños en línea, visite: https://digipadres.com/

miércoles, 22 de abril de 2026

3 señales de que hackearon tu teléfono móvil

ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, alerta que cuando un teléfono móvil es vulnerado, no siempre saltan carteles rojos de alarma, ni alertas para advertir a la víctima sino que los cibercriminales buscan la manera de acceder a dispositivos de manera sigilosa y silenciosa, sin dar ningún tipo de indicio.

De todas maneras, existen señales claras, que muchas veces pueden pasar desapercibidas, que dan cuenta de que un teléfono móvil fue comprometido, dejando en manos de los actores maliciosos la información personal de la víctima, el acceso a sus cuentas (mail, banco, redes sociales) y cualquier otro tipo de data sensible.

A continuación, ESET detalla las 3 señales que confirman que un teléfono fue hackeado, sin notarlo, y qué acciones se deben implementar de inmediato para mitigar el impacto:

1 – Mayor consumo de la batería: Una de las alertas más claras está vinculada a la batería, si se agota mucho más rápido, el teléfono se calienta incluso si está en reposo, o se evidencian picos de uso incluso cuando no se está utilizando es indicio de sospecha. Esto puede significar que hay procesos corriendo en segundo plano, algún tipo de malware recopilando información, aplicaciones que espían la actividad o ubicación, o un software enviando datos a los cibercriminales de manera constante.

Ante esta primera señal, desde ESET recomiendan:

Revisar el consumo de batería por cada una de las aplicaciones.

Detectar si se tienen instaladas aplicaciones desconocidas o con nombres genéricos.

Verificar que aplicaciones tienen permisos excesivos (micrófono, cámara, ubicación).

2 – El teléfono realiza acciones por sí solo: Este punto es crítico, ya que representa una de las señales más claras de compromiso. Se puede identificar en aplicaciones que se abren o cierran solas, al encontrar correos o mensajes enviados que no se reconocen, se reciben códigos de verificación que no fueron solicitados, se evidencian cambios en configuraciones como idioma, seguridad o permisos, y existen sesiones activas en apps no identificadas. Esto podría indicar que un cibercriminal tiene acceso al dispositivo y por ello, puede estar controlándolo de forma remota y/o intentando acceder a las cuentas.

Ante este escenario, es importante según ESET:

Cambiar contraseñas inmediatamente (empezando por un correo electrónico).

Cerrar las sesiones activas en las cuentas.

Activar el doble factor de autenticación.

3 - Consumo inusual de datos: Si bien esta señal suele ser ignorada, puede ser una de las más reveladoras de que un dispositivo fue vulnerado porque si un teléfono está comprometido, el tráfico de datos suele ser el gran indicador de que algo está funcionando en segundo plano sin control. Esto se notas en un aumento repentino en el consumo de datos sin que haya habido cambios en el uso, actividad en horarios donde no se utiliza el teléfono, aplicaciones que consumen datos sin que se las abra, o picos de consumo incluso estando conectado a Wi-Fi. Estas situaciones se pueden deber a que el teléfono está enviando información a servidores externos, comunicándose con un ciberatacante, y/o ejecutando procesos que requieren conexión constante.

Esta situación para ESET requiere acciones concretas, como por ejemplo:

Desinstalar toda aplicación que no se conozca o sea sospechosa.

Limitar qué apps pueden usar internet sin que se las estés utilizando.

Ejecutar un escaneo de seguridad, con el fin de eliminar lo que la herramienta marque como peligroso.

En este último y a nivel general desde ESET destacan contar con una solución de seguridad confiable ya que pueden detectar comportamientos sospechosos, hasta analizar aplicaciones en busca de amenazas y bloquear actividad maliciosa en tiempo real. 

“En la actualidad, los teléfonos concentran gran parte de nuestra vida digital, y los ciberatacantes lo saben. Gracias a sus técnicas cada vez más sofisticadas, buscan pasar desapercibido y realizar sus acciones maliciosas en silencio, sin ser detectados. Pero siempre hay señales, por sutiles que sean, que nos permiten reconocer que algo malo está pasando. Entonces, desarrollar una mirada más atenta sobre el comportamiento del propio dispositivo puede ser clave para reconocer si fue vulnerado. Detectar a tiempo estos comportamientos anómalos en el teléfono permite actuar antes de que el impacto sea mayor, limitar el acceso de terceros y proteger tanto la información personal como todas las cuentas asociadas”, comentó Martina López, investigadora de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

Para saber más ESET puede ingresar a: https://www.eset.com/latam/blog/cultura-y-seguridad-digital/3-senales-hackearon-no-te-diste-cuenta/

miércoles, 15 de abril de 2026

Doble engaño: la peligrosa estafa que persigue a quienes ya fueron víctimas de un fraude

ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, analiza las estafas de recuperación de fondos -recovery scams-, un fraude de recuperación de fondos que funciona como un paraguas de varias tácticas depredadoras, todas orientadas al mismo objetivo: un segundo golpe. Además, advierte que si se dedica un momento para entender cómo funcionan, se tendrá una buena probabilidad de mantenerse a salvo en caso de que haya un contacto.

“A los estafadores solo les importa hacer dinero y aprovechan cada oportunidad para conseguirlo. Si se cayó en un fraude, no se debe bajar la guardia ya que no dudan en revictimizarlas ni en explotar la desesperación por recuperar los fondos robados”, advierte Martina López, investigadora de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica. 

Estos engaños comienzan cuando los estafadores compran a otros criminales las listas de víctimas que ya han caído en un fraude, o apuntan directamente a víctimas de fraudes que ellos mismos cometieron. Una vez identificadas, las contactan y se hacen pasar por proveedores de servicios de recuperación, agencias de protección al consumidor, funcionarios gubernamentales, fuerzas del orden, reguladores, etc. 

Cuando intercambian información sobre el caso, prometen intentar recuperar los fondos a cambio de un pago adelantado, o también pueden afirmar que ya tienen el dinero y que lo están redistribuyendo a clientes afectados. Otra alternativa es que mencionen que solo necesitan completar papeleo para liberar un reembolso supuestamente gestionado por una agencia o entidad gubernamental.

“Esto es básicamente una forma de estafa de pago por adelantado (advance fee scam), que en los Estados Unidos durante 2024 hubo más de 7.000 reportes que generaron más de 102 millones de dólares en pérdidas. Incluso así, probablemente estos números representan solo la punta del iceberg”, agrega López.

ESET muestra que hay señales de alerta para evitar un recovery scam:

Afirmaciones exageradas: dicen que ya tienen fondos o que “garantizan” recuperarlos.

Contacto no solicitado: llegan sin que se los busque, por email, redes sociales, SMS o llamada.

Pago por adelantado: piden un cargo inicial, quizá llamado retainer fee, processing fee, administrative charge o incluso un cobro relacionado con impuestos.

Ingeniería social: presionan para que se tomen decisiones apresuradas.

Suplantación: afirman ser de un organismo oficial, un banco o un equipo de fraude.

Medios de pago no rastreables: solicitan crypto, gift cards o apps de pago difíciles de revertir.

Correos poco profesionales: usan cuentas de Gmail u otros webmails en lugar de direcciones corporativas legítimas.

Para evitar volver a ser víctima, desde ESET comparten algunas recomendaciones para tener en cuenta: nunca pagar tarifas por adelantado a quien hizo un contacto de la nada; verificar siempre la identidad de la persona que te contacte buscando sus datos en sitios oficiales; y evitar publicar en línea historias sobre cómo se fue estafado, ya que los delincuentes monitorean la web en busca de víctimas para volver a atacar.

En caso de haber sido víctima de una estafa de recupero de fondos, según ESET, las opciones son limitadas. Aconsejan el reportar el incidente a la autoridad oficial que corresponda a cada país. Esto ayuda a las autoridades a mapear el panorama del fraude y proteger a futuras víctimas. Si se pagó a través del banco, notificarles lo antes posible. Monitorear las cuentas y congelar tarjetas afectadas. Si se entregó información personal, cambiar contraseñas, activar MFA y prepararse para recibir phishing más convincente en el futuro.

Para saber más ESET puede ingresar a: https://www.welivesecurity.com/es/estafas-enganos/recovery-scam-estafas-recuperacion-deudas/

miércoles, 8 de abril de 2026

Ransomware a la medida: la nueva amenaza que golpea a Latinoamérica 

El ransomware The Gentlemen atacó a más de 250 víctimas de 17 países, entre los destacados se encuentran México, Colombia, Chile y Argentina, y representa una nueva era de ataques personalizados y ultra-adaptativos. A diferencia de otros grupos, este Ransomware as a Service (Raas) estudia las defensas específicas de su víctima y adapta sus herramientas durante la campaña para superar los controles existentes. ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, analiza el nuevo escenario de los grupos que secuestran información y advierte cómo esta organización disciplinada, detallista y altamente metódica derrumbó los esquemas tradicionales para ser una de las amenazas más activas desde julio de 2025.

“Es un grupo emergente de ransomware as a Service que irrumpió en la escena cibercriminal a mediados de 2025. A diferencia de otros grupos con estéticas más descuidadas o rústicas, The Gentlemen destaca por una identidad de marca pulida. Al punto que posee un sitio de filtraciones en la dark web con un logotipo profesional y un lema que refuerza su imagen de organización disciplinada y muy orientada al detalle. Este profesionalismo no es solo estético, sino que se refleja en la precisión de sus ataques y en la calidad técnica de sus herramientas”, menciona Martina López, investigadora de seguridad informática de ESET Latinoamérica.

Su modelo operativo se basa en la doble extorsión, táctica donde no solo se cifran los archivos de la víctima para bloquear el acceso, sino que también se exfiltran datos confidenciales antes del cifrado. Una vez que poseen la información, amenazan con publicarla en su sitio de filtraciones si no se paga el rescate. Esta estrategia ejerce una presión masiva sobre las empresas, especialmente aquellas que no pueden permitirse una brecha de datos pública.

Un ataque de ransomware a cargo de The Gentlemen suele comenzar aprovechando accesos expuestos en internet (sistemas con administración abierta) o utilizando credenciales previamente robadas. Una vez dentro, despliegan herramientas para explorar la red interna, entender cómo está organizada la empresa e identificar usuarios con permisos elevados, especialmente aquellos con acceso total a los sistemas.

Para moverse dentro de la red y escalar el ataque, utilizan herramientas que les permiten ejecutar acciones en múltiples equipos de forma remota y modificar configuraciones clave. De esta manera, logran distribuir el ransomware de forma simultánea en todos los dispositivos conectados, debilitando además los mecanismos de seguridad para facilitar el acceso y control remoto.

En la etapa final, combinan dos acciones críticas: por un lado, roban información sensible y la envían a servidores externos de forma cifrada; por otro, bloquean los sistemas mediante cifrado. Una vez completado el ataque, ejecutan procesos diseñados para borrar sus huellas: eliminan registros de actividad, conexiones remotas y cualquier evidencia que permita reconstruir lo ocurrido, dificultando así la investigación posterior.

Su primera víctima documentada se registró el 30 de junio de 2025 y desde entonces, su actividad no ha cesado. Afectó a sectores críticos como la manufactura, la construcción, la salud, los seguros y los servicios financieros.

A nivel geográfico, su impacto es global, pero los países más afectados incluyen a Estados Unidos y Tailandia, seguidos por India, México, Colombia, España y Francia. Esta distribución sugiere que el grupo aprovecha oportunidades de acceso donde se presentan, sin una agenda geopolítica evidente. 

A mitad de marzo de 2026 publicó en su sitio web el ataque a dos organizaciones de Colombia en las áreas de atención médica y medios de comunicación. Durante febrero, en Argentina atacó a un instituto de investigación científica gubernamental  y, en marzo, reclamó el ataque a un organismo de Chile. Por otro lado, según el sitio ransomware.live también contabilizó víctimas en Brasil, Perú, Ecuador, Venezuela, Guatemala, República Dominicana, Costa Rica y Panamá.

Desde ESET acercan un listado de recomendaciones para protegerse del ransomware The Gentlemen:

Reducir la exposición en internet: revisar qué sistemas están accesibles desde afuera y cerrar cualquier acceso innecesario, especialmente paneles de administración o accesos remotos.

Proteger las credenciales: utilizar contraseñas únicas y robustas, activando el doble factor de autenticación y monitoreando cualquier inicio de sesión sospechoso.

Mantener todo actualizado: aplicar parches de seguridad en sistemas operativos, servidores y aplicaciones. Muchas de sus intrusiones explotan fallas ya conocidas.

Detectar comportamientos anómalos: implementar soluciones que permitan identificar actividad inusual dentro de la red, como accesos fuera de horario o ejecuciones remotas inesperadas.

Limitar privilegios: no todos los usuarios necesitan acceso total. Reducir permisos minimiza el impacto si una cuenta es comprometida.

Segmentar la red: separar sistemas críticos evita que un atacante se mueva libremente y comprometa toda la infraestructura.

Realizar backups: efectuar copias de seguridad periódicas, y almacenarlas de forma aislada, verificando que puedan restaurarse correctamente.

Capacitar al equipo: el error humano sigue siendo una de las principales puertas de entrada. La concientización es clave.

“En un escenario donde los ataques ya no son masivos sino personalizados, la pregunta deja de ser si una organización puede ser objetivo, y pasa a ser cuándo. Entender cómo operan grupos como The Gentlemen es el primer paso para anticiparse a una amenaza que ya no avisa”, concluye López de ESET.

Para saber más sobre seguridad informática visite el portal corporativo de ESET: https://www.welivesecurity.com/es/

martes, 17 de marzo de 2026

Mapa del malware en América Latina: las amenazas más activas

ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, presenta un análisis del mapa del cibercrimen en América Latina basado en su telemetría, con datos recopilados durante el último año. El estudio observa cómo se distribuyen las amenazas en distintos países de la región y cuáles son las principales detecciones registradas en cada uno.

El análisis identifica a Perú, México, Argentina, Brasil y Colombia como los países con mayor actividad de malware en América Latina. Si bien cada territorio presenta características propias, también es posible identificar patrones comunes en las campañas de cibercrimen, como la presencia recurrente de ciertas familias de malware utilizadas en distintos países.

“Al analizar la telemetría de la región es posible observar que muchas amenazas se repiten en distintos países. Esto puede indicar cooperación entre grupos que operan en América Latina o que un mismo grupo está distribuyendo variantes específicas de malware en varios territorios”, comenta Daniel Cunha Barbosa, especialista en seguridad informática de ESET Latinoamérica.

En Perú, país que encabeza la lista, se registró un crecimiento gradual en las detecciones de amenazas y en algunos casos se convirtió en el punto inicial de campañas que luego se extendieron a otros países latinoamericanos. Muchos de los ataques están dirigidos a organismos gubernamentales y sectores críticos. Entre las amenazas más detectadas se encuentran Backdoor.Win32/Tofsee, Trojan.PDF/Phishing.D.Gen y Trojan.Win32/TrojanDownloader.Rugmi.AOS.

México ocupa el segundo lugar en el ranking de detecciones. Se trata de un objetivo significativo para los ciberdelincuentes, con una fuerte incidencia de phishing y ransomware impulsados por campañas de ingeniería social. Entre las principales detecciones se destacan Trojan.Win32/TrojanDownloader.Rugmi.AOS,Trojan.PDF/Phishing.A.Gen y  Trojan.Win32/Spy.Banker.AEHQ.

Argentina se ubica en el tercer lugar, con un incremento sostenido en los ataques registrados. Los sectores más afectados incluyen el área de salud y el sector público. Entre las amenazas más detectadas se encuentran Trojan.Win32/TrojanDownloader.Rugmi.AOS, Trojan.Win32/Exploit.CVE-2012-0143.A y Trojan.HTML/Phishing.Agent.AUW.

Brasil aparece en cuarto lugar y, tal como se ha observado en análisis anteriores, el tipo de amenaza que más afecta al país es el troyano bancario. En este caso, las detecciones más frecuentes fueron Trojan.JS/Spy.Banker.KN,Trojan, Win32/TrojanDownloader.Rugmi.AOS y Trojan.HTML/Phishing.Agent.BGB.

Colombia completa el listado con un crecimiento acelerado en el volumen de ataques por organización, con especial énfasis en campañas de malware y la explotación de vulnerabilidades conocidas. Entre las amenazas más detectadas se encuentran Trojan.Win32/TrojanDownloader.Rugmi.AOS, Trojan.PDF/Phishing.D.Gen y Trojan.Win64/Kryptik.EDF.

El análisis también destaca la presencia recurrente de Rugmi en distintos países de la región. Este tipo de malware funciona como downloader, es decir, permite analizar la infraestructura del entorno comprometido antes de desplegar la carga maliciosa final.

“El uso de etapas previas a la infección permite a los atacantes analizar el entorno comprometido antes de continuar con el ataque. Este enfoque dificulta que los equipos de seguridad identifiquen rápidamente qué tipo de amenaza están enfrentando y complica el análisis del artefacto principal”, agrega Barbosa.

Otro aspecto relevante es la alta presencia de detecciones de phishing genérico, identificadas como Trojan.PDF/Phishing y Trojan.HTML/Phishing. Estas detecciones incluyen diferentes variantes, pero se consideran genéricas porque no es posible asociarlas directamente con amenazas más estructuradas.

Por último, el análisis también resalta la detección del exploit CVE-2012-0143 en Argentina, una amenaza que aprovecha un manejo inadecuado de la memoria en herramientas de la suite Office. A pesar de su antigüedad —más de catorce años—, continúa siendo efectiva para los ciberdelincuentes debido al número de detecciones observadas.

Desde ESET señalan que, aunque el panorama tecnológico de cada país es heterogéneo, las similitudes en los enfoques utilizados por los ciberdelincuentes sugieren que estrategias de protección similares pueden aplicarse de forma eficiente en distintos entornos.

Entre las principales recomendaciones para reducir el riesgo de incidentes se encuentran mantener los sistemas actualizados, proteger todos los dispositivos dentro de la infraestructura y aprovechar fuentes de inteligencia de amenazas externas que permitan fortalecer las capacidades de defensa de las organizaciones.

Para saber más ESET puede ingresar a:  https://www.welivesecurity.com/es/malware/mapa-actividad-malware-america-latina 

martes, 3 de marzo de 2026

Qué pasa si nuestras conversaciones con los chatbots de IA quedan expuestas

La interacción con chatbots (ChatGPT, Gemini, Copilot, Claude, Perplexity, entre otros) pasó a tratarse como un espacio íntimo y seguro. Se le confían inquietudes emocionales, psicológicas, laborales y médicas. ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, analiza qué tipo de información se suele compartir con los chatbots de IA, de qué manera podría quedar expuesta y cuál podría ser el impacto real de una filtración. Además, comparten buenas prácticas digitales para seguir utilizando estas herramientas sin ponerse en riesgo.

“No es una novedad que muchas personas usan los chatbots como si fueran espacios privados. Utilizarlos de esa manera se contradice con la naturaleza de este tipo de herramientas ya que las propias plataformas remarcan que las conversaciones pueden almacenarse, analizarse o revisarse para mejorar el servicio. Los chatbots no fueron concebidos como un lugar confidencial, más allá que la experiencia conversacional invite a pensarlos así. Si bien las principales plataformas de IA afirman aplicar medidas de seguridad y privacidad  (controles de acceso, monitoreo, protección de infraestructura), esto no elimina el riesgo de sufrir brechas de datos, ni es sinónimo de invulnerabilidad”, destaca Martina López, investigadora de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

Al usarlo como asistente personal o hasta de consejero, muchas veces se comparte mucha información personal y sensible casi sin darse cuenta. A saber:

Datos personales. Información sensible como nombre, edad, ciudad y país, pero también hábitos cotidianos: dónde trabajas, con quién vives y cómo está compuesta tu familia. Esta información combinada y en las manos equivocadas, puede ser peligrosa.

Información laboral. Con la necesidad de “Ayúdame a mejorar esto”, muchos usuarios comparten correos internos, contratos, informes, presentaciones, estrategias comerciales, campañas, detalles de clientes, proveedores, conversaciones y tickets. También código fuente y arquitecturas internas.

Consultas médicas, psicológicas o emocionales. Los chatbots también son entendidos por muchas personas como consejeros o especialistas (práctica que puede ser peligrosa). Se comparten cuestiones vinculadas a la salud, como síntomas, diagnósticos y medicación, y también temas personales como conflictos de pareja, duelos, consultas que no harían en otra red social, o el pedido de un consejo.

Opiniones, creencias y posturas sensibles. Los chatbots reciben opiniones de los usuarios vinculados a la ideología política o religiosa, posturas sobre empresas, jefes o colegas, y también información que, fuera de contexto, puede generar daño reputacional.

“El problema no es lo que se comparte, sino esa falsa sensación de intimidad y privacidad, la cual puede romperse muy fácilmente. Meses de conversaciones construyen un perfil, que puede tener un valor muy alto para un ciberatacante”, agrega López de ESET.

La información que se comparte con los chatbots de IA puede quedar expuesta y caer en las manos de los cibercriminales por distintas razones. La principal es si alguien ingresa a la cuenta, esto puede suceder si acceden a la contraseña, se cae en un ataque de phishing o si se usa la misma clave en varios servicios. Otra razón son los Chatbots manipulados que pueden ser inducidos con prompts maliciosos por parte del cibercrimen, para obtener información de los usuarios. Por otro lado, el aceptar los términos y condiciones sin leerlos, ya que los chatbots se recopila y almacena información de uso, como historial y conversaciones, para entrenar su modelo de lenguaje de manera predeterminada. También hay que tener en cuenta alguna brecha de seguridad, un error de la plataforma que deje expuestas las conversaciones e historial de sus usuarios, o si una extensión o app mira más de la cuenta, quizás si se instala un plugin para hacer el chatbot más potente y esa app falla, es vulnerable o es maliciosa, la conversación sale del control del proveedor principal.

Los 5 riesgos destacados a los que se está expuestos por una filtración de chatbots, según ESET, son:

Robo de identidad / Ingeniería social: Las conversaciones con chatbots aportan contexto humano. Así, el ciberatacante obtiene información sobre hábitos, intereses, rutinas, servicios que se utilizan, problemáticas que los trascienden y hasta el tono que se usa al hablar. Esto permite crear ataques mucho más personalizados, a través de correos o mensajes que parecen escritos por alguien del entorno, estafas que incluyen datos reales de la vida o suplantaciones de identidad mucho más difíciles de detectar.

Espionaje corporativo: Dado que muchos usuarios usan chatbots como apoyo laboral, es posible que los atacantes obtengan información confidencial como estrategias, documentos, decisiones internas, información sobre clientes, detalles de precios y/o productos. Más allá de los riesgos legales que esa situación puede ocasionar, también puede significar una ventaja competitiva para terceros o el incumplimiento de ciertos compromisos contractuales.

Daño reputacional: Si quedan expuestas opiniones privadas, dudas profesionales o pensamientos íntimos, las consecuencias pueden ir desde conflictos laborales a la pérdida de credibilidad profesional.

Exposición de datos sensibles: Este tipo de chatbots también se usan como espacio de consulta íntima, y suelen contener información personal como síntomas, diagnósticos, tratamientos, creencias religiosas o políticas, conflictos personales o familiares. Si eso se filtrara, el impacto para la víctima puede ser devastador: estigmatización, discriminación y hasta vulneración emocional.

Extorsión: Cuando el ciberatacante cuenta con información privada puede presionar a través de amenazas creíbles y chantajes personalizados. ¿El objetivo? Obtener algún tipo de rédito económico por parte de la víctima.

Una buena manera de reducir el impacto que puede tener la exposición de conversaciones es adoptar buenas prácticas a la hora de interactuar con estos chatbots. El equipo de ESET comparte este checklist:

No compartir datos personales (cédula, fecha de nacimiento, mail, teléfono)

Anonimizar casos reales (cambiar nombres, empresas, ubicaciones)

No adjuntar documentos sensibles, información confidencial o credenciales

Revisar configuraciones de privacidad (qué se guarda, qué se usa como entrenamiento)

Proteger la cuenta con contraseña robusta y doble factor de autenticación

Utilizar cuentas diferentes para trabajo y uso personal

Pensar: ¿esto lo diría en voz alta en una sala con desconocidos?

“La comodidad de una conversación fluida, natural y sin juicio, hace que bajemos la guardia y compartamos información que jamás publicaríamos en otro espacio digital. Una filtración de conversaciones no expone solo información sino rutinas, vulnerabilidades, decisiones y emociones. Ahora bien, este escenario debe tomarse como una invitación a entender qué son y qué no. No son espacios confidenciales, ni consejeros personales, ni bóvedas de información sensible. Son herramientas poderosas, pero como toda tecnología, requieren criterio, límites y hábitos digitales responsables”, concluye la investigadora de ESET.

martes, 24 de febrero de 2026

Ciber-resiliencia: pilar que define la continuidad de los negocios en Centroamérica.

En un mercado donde la operación de empresas, gobiernos y ONGs depende intrínsecamente de la tecnología, la ciberseguridad ha dejado de ser un "gasto de soporte" para transformarse en el guardián de la continuidad del negocio. En la actualidad, proteger un servidor no es suficiente; el reto real es blindar los procesos de compra, venta y servicio que sostienen la rentabilidad.

La urgencia es respaldada por cifras alarmantes. Según el FBI, solo en Estados Unidos las pérdidas por ciberataques alcanzaron los US$16,000 millones en 2024, un aumento del 33% respecto al año anterior. A nivel global, especialistas estiman que el costo del cibercrimen podría haber llegado a la histórica cifra de US$10,5 billones al cierre de 2025. 

Ante esta realidad, ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, enfatiza que la clave para la supervivencia organizacional reside en la convergencia de dos estándares internacionales: ISO 31000 (Gestión de Riesgos) e ISO 27001 (Seguridad de la Información), ya que mientras la primera ofrece una base clara y estructurada para tomar decisiones informadas, priorizar inversiones y anticiparse a posibles amenazas, la segunda permite alinear la protección de la información con las prioridades del negocio, integrando personas, procesos y tecnología para optimizar recursos, prevenir incidentes y responder de forma efectiva cuando estos ocurren.

Lecciones de vulnerabilidad en 2025

Anteriormente, la ciberseguridad se limitaba a la protección de equipos. Ahora, la tecnología sostiene la columna vertebral de las organizaciones. Como documentó el portal especializado WeLiveSecurity de ESET, el último año dejó evidencia de que ninguna infraestructura es invulnerable:

Filtraciones masivas: China fue epicentro de una de las brechas más grandes de la historia, donde una base de datos expuso más de 4,000 millones de registros personales y financieros.

Vulnerabilidades en la cadena de suministro: Incluso gigantes como McDonald’s enfrentaron riesgos a través de terceros; su asistente virtual "Olivia" se convirtió en una puerta potencial de acceso a la información de 64 millones de aplicantes.

Sin embargo, los cibercriminales no solo tienen en la mira a las grandes corporaciones, sino también a las medianas, pequeñas y micro empresas (Mipymes), que en 2025 representaron el 99,5% del tejido empresarial en Latinoamérica, y generaron aproximadamente 60% del empleo formal, según el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). 

Para las Mipymes, que actúan como proveedores críticos, un incidente no solo significa una pausa operativa, sino el riesgo inminente de cierre definitivo al no contar con el respaldo financiero para absorber una crisis de esta magnitud.

Aunque hoy todas las organizaciones dependen de la tecnología, aquellas que gestionan información sensible, grandes volúmenes de capital o servicios críticos como salud, energía y banca, deben liderar la adopción de estos marcos de trabajo, ya que una falla en sus sistemas puede generar un efecto dominó en la estabilidad social y económica de un país.

“En ESET trabajamos para elevar el nivel de madurez de las empresas de la región bajo estándares internacionales. La gestión de riesgos debe estar alineada con la estrategia del negocio, porque permite establecer niveles de protección acordes con las prioridades reales de cada organización y garantizar su sostenibilidad en el tiempo”, afirmó José Antonio González, gerente regional de Riesgos de ESET para Centroamérica y República Dominicana.

El vocero añadió que, si bien la región aún tiene oportunidades de mejora frente a economías más desarrolladas, el objetivo de la compañía es impulsar metodologías que fortalezcan la resiliencia empresarial y permitan enfrentar con mayor solidez desafíos como los ciberataques.

“Nuestro compromiso va más allá de la tecnología. Adoptamos una visión holística que fortalece cuatro pilares críticos: el administrativo, el humano, el operativo y el tecnológico. Al alinearnos con estándares globales, protegemos la totalidad de las organizaciones, garantizando que el negocio continúe funcionando sin importar los desafíos del entorno digital”, concluyó.

La adopción de estos marcos internacionales no solo representa un blindaje técnico, sino un cambio de cultura organizacional donde la prevención se convierte en el cimiento de la confianza digital. En un contexto donde las amenazas evolucionan en complejidad, el liderazgo de las empresas en Centroamérica dependerá de su capacidad para anticipar riesgos y garantizar la integridad de sus ecosistemas.

Por otro lado, ESET invita a conocer Conexión Segura, su podcast para saber qué está ocurriendo en el mundo de la seguridad informática. Para escucharlo ingrese a: 

https://open.spotify.com/show/0Q32tisjNy7eCYwUNHphcw

miércoles, 18 de febrero de 2026

Infancia digital: cómo impactan los chatbots en el desarrollo emocional

Los chatbots de inteligencia artificial trasformaron la cotidianidad de muchas personas hace casi tres años. ChatGPT, por ejemplo, dice tener unos 700 millones de usuarios activos semanales, muchos de los cuales son "jóvenes". Un estudio británico de julio de 2025 reveló que casi dos tercios (64%) de los niños utilizan este tipo de herramientas. A una proporción similar de adultos les preocupa que sus hijos piensen que los chatbots de IA son personas reales. En este contexto, ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, acerca los riesgos principales a los que prestar atención cuando se habla de infancias y chatbots.

“Están surgiendo preocupaciones legítimas en materia de seguridad, privacidad y psicología debido al uso frecuente de esta tecnología por parte de los más jóvenes. Como adultos responsables, no se puede dar por sentado que todos los proveedores de plataformas cuentan con medidas eficaces de seguridad y privacidad adecuadas para los infantes. Incluso cuando existen protecciones, su aplicación no es necesariamente coherente, y la propia tecnología evoluciona más rápido que las políticas”, advierte Martina López, investigadora de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica. 

Niños y niñas utilizan la IA generativa (GenAI) de diversas maneras. Algunos valoran su ayuda para hacer los deberes. Otros pueden tratar al chatbot como a un compañero digital, pidiéndole consejo y confiando en sus respuestas como lo harían con un amigo íntimo. Esto, según ESET, conlleva varios riesgos evidentes.

El primero es psicológico y social. Los niños atraviesan un periodo de desarrollo emocional y cognitivo, lo que les hace vulnerables en varios sentidos. Pueden llegar a confiar en la IA como una compañía en detrimento de la formación de amistades genuinas con sus compañeros de clase, lo que exacerba el aislamiento social. Como los chatbots están preprogramados para complacer a sus usuarios, pueden producir resultados que amplifiquen las dificultades por las que puedan estar pasando los jóvenes, como trastornos alimentarios, autolesiones o pensamientos intrusivos. También existe el riesgo de que el menor pase tiempo con su inteligencia artificial, no sólo en detrimento de las amistades humanas, sino también del tiempo que debería dedicar a hacer los deberes o a estar con la familia.

También hay riesgos en torno a lo que un chatbot GenAI puede permitir que un menor acceda en internet. Aunque los principales proveedores tienen barras de contención diseñadas para limitar los enlaces a contenidos inapropiados o peligrosos, no siempre son eficaces. En algunos casos, pueden anular estas medidas de seguridad internas para compartir contenidos sexualmente explícitos o violentos, por ejemplo. Si tu hijo tiene más conocimientos de tecnología, puede incluso ser capaz de "jailbreak" el sistema a través de indicaciones específicas.

La información errónea son otro motivo de preocupación. Para los usuarios corporativos, esto puede crear importantes riesgos de reputación y responsabilidad. Pero para los niños, puede dar lugar a que crean información falsa presentada de forma convincente como un hecho, lo que los lleva a tomar decisiones imprudentes sobre cuestiones médicas o de pareja.

Por último, es importante recordar que los chatbots también suponen un riesgo potencial para la privacidad. Si un niño introduce información personal y financiera sensible en una consulta, el proveedor la almacenará. Si eso ocurre, en teoría podría acceder a ella un tercero (por ejemplo, un proveedor/socio), o ser pirateada por un ciberdelincuente. Del mismo modo que no se querría que un niño compartiera demasiado en las redes sociales, lo mejor es minimizar lo que comparte con un bot GenAI.

Dependiendo de dónde vivan y de qué chatbot estén utilizando, puede que haya poca verificación de edad o moderación de contenidos. Por lo tanto, es responsabilidad de los adultos anticiparse a cualquier amenaza mediante una supervisión y educación proactivas.

ESET comparte algunas señales de que un niño o niña puede tener una relación poco saludable con la IA:

Se retiran del tiempo extraescolar que pasan con amigos y familiares

Se ponen nerviosos cuando no pueden acceder a su chatbot e intentan ocultar los signos de uso excesivo

Hablan del chatbot como si fuera una persona real

Repiten como "hechos" información errónea obvia

Preguntan a su IA sobre enfermedades graves, como problemas de salud mental (que puedes averiguar accediendo al historial de conversaciones)

Acceden a contenidos para adultos o inapropiados ofrecidos por la IA

“En muchas jurisdicciones, los chatbots de IA están restringidos a usuarios mayores de 13 años. Sin embargo, dada la irregularidad o complejidad en su aplicación, es posible que se tenga que tomar cartas en el asunto. Las conversaciones importan más que los controles por sí solos. Para obtener los mejores resultados, consideremos la posibilidad de combinar los controles técnicos con la educación, el asesoramiento y sobre todo el acompañamiento, impartidos de forma abierta y sin confrontación”, comenta Luis Lubeck, vocero de Argentina Cibersegura.

Tanto si están en la escuela, en casa o en un club extraescolar, los menores tienen adultos que los guían en lo que tienen que hacer. Por eso, desde ESET recomiendan intentar que la comunicación sobre la IA sea un diálogo bidireccional, en el que se sientan cómodos compartiendo sus experiencias sin miedo a ser castigados. Explicarles los peligros del uso excesivo, el intercambio de datos y la dependencia excesiva de la IA para resolver problemas graves. Ayudarles a entender que los robots de IA no son personas reales sino máquinas diseñadas para ser atractivas. Enseñarles a pensar de forma crítica y chequear siempre los resultados de la IA. Además de nunca sustituir una charla con sus padres por una sesión con una máquina.

Si es necesario, se aconseja combinar esa parte educativa con una política para limitar el uso de la IA (igual que se limitaría el uso de las redes sociales o el tiempo de pantalla en general) y restringir su uso a plataformas apropiadas para su edad. Activar el control parental en las aplicaciones que utilicen para ayudarle a supervisar su uso y minimizar los riesgos. Recordarles que nunca deben compartir información personal identificable (IPI) con la IA y ajustar su configuración de privacidad para reducir el riesgo de filtraciones involuntarias.

“Los más pequeños necesitan seres humanos en el centro de su mundo emocional. La IA puede ser una herramienta útil para muchas cosas. Pero hasta que los niños desarrollen una relación sana con ella, su uso debe supervisarse cuidadosamente. Y nunca debe sustituir al contacto humano”, concluye López de ESET.

Para conocer más sobre el cuidado de los niños en Internet, puede visitar Digipadres, una iniciativa impulsada por SaferKidsOnline de ESET, que busca acompañar a madres, padres y docentes con el fin de generar conciencia acerca de riesgos y amenazas en el mundo digital. Se brindan materiales para el proceso de aprendizaje, diálogo y supervisión con el objetivo de facilitar los conocimientos necesarios para ayudar a lo más pequeños en el uso de las nuevas tecnologías. Para más información sobre los peligros que enfrentan los niños en línea, visite: https://digipadres.com/ 

viernes, 13 de febrero de 2026

Robo de credenciales: métodos más frecuentes y recomendaciones

El robo de credenciales es una amenaza que ya lleva más de una década acechando al mundo. En Latinoamérica, crece de forma sostenida al ritmo de la digitalización y del aumento del fraude online, durante el último año se reportaron más de 2.6 millones de credenciales comprometidas en la región latinoamericana, según un informe de SOCRadar en 2025. ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, advierte que el acceso a una cuenta de correo permite a los atacantes llegar a servicios bancarios, plataformas corporativas, información financiera y hasta historiales médicos.

La forma en la que los cibercriminales llegan a las contraseñas de los usuarios es variada en cuanto a dificultad o conocimiento técnico necesario. ESET las divide en tres metodologías: las que abusan de técnicas de ingeniería social, las que utilizan malware y las que ocurren producto de un ataque a la organización que debiera protegerlas.

1. Técnicas de ingeniería social: Este método usa falsamente el nombre de entidades públicas o compañías reconocidas para reducir las barreras de desconfianza y aumenta la efectividad de los ataques. El más utilizado es el envío de correos electrónicos, o aplicaciones de mensajería en los que el atacante se hace pasar por una entidad legítima para engañar a la víctima y persuadirla de que entregue sus datos de acceso de forma voluntaria. 

Estos mensajes tienen como característica común que apelan a la urgencia y simulan ser una notificación de algún problema que requiere acción inmediata: inconvenientes con una cuenta, un pago rechazado, problemas con una reserva, entre miles de excusas. Suelen contener un link malicioso a sitios que imitan a los legítimos para lograr el robo de los datos sensibles de las víctimas, como contraseñas y nombres de usuario.

Otra forma que toma el phishing es a través de sitios falsos que se posicionan entre los resultados de buscadores como Google como anuncios patrocinados, debido a que el atacante paga por visibilidad para suplantar páginas reales. En estos escenarios hasta personas precavidas pueden ser engañadas a hacer clic en un resultado aparentemente legítimo que replica la identidad visual de bancos, plataformas de correo, servicios en la nube o empresas de renombre.

2. Distribución de malware específico: Otra vía frecuente para el robo de contraseñas es el uso de malware que actúan una vez que el dispositivo del usuario ya fue comprometido. En estos casos, advierte ESET, no hay un engaño puntual ni un mensaje que funcione como alerta, sino que el robo ocurre en segundo plano, muchas veces sin que la víctima lo perciba.

Los infostealers, keyloggers y spyware tienen en común la recolección de información sensible de forma continua, incluyendo contraseñas almacenadas en navegadores, datos de autocompletado, credenciales de aplicaciones y sesiones activas. El impacto de estos tipos de malware, destaca ESET, no se limita a una sola cuenta, ya que el programa malicioso sigue recolectando credenciales mientras el usuario utiliza el dispositivo infectado.

Dentro de este mismo ecosistema aparecen los troyanos bancarios, que se enfocan específicamente en credenciales de accesos a cuentas bancarias y plataformas financieras. Mediante ventanas falsas capturan datos en el momento que el usuario los ingresa. Este tipo de amenaza, que no es nueva en la región, superó las 650 mil detecciones únicas durante 2025 de las cuales 110 mil correspondieron a una misma familia: Guildma.

3. Ataque a organizaciones: Otra fuente relevante de robo de credenciales son los incidentes en los que las bases de datos de una organización quedan expuestas como consecuencia de una debilidad o falla en sus sistemas. En los escenarios más críticos, las filtraciones incluyen credenciales completas, ya sea en texto plano o con mecanismos de protección débiles, lo que permite a los atacantes reutilizarlas de forma inmediata. Sin embargo, incluso cuando las contraseñas no quedan expuestas directamente, la filtración de correos electrónicos o nombres de usuario sigue siendo valiosa. Esta información se utiliza luego como base para ataques de relleno de credenciales o fuerza bruta, aprovechando la reutilización de contraseñas entre distintos servicios.

Una vez que una base de datos es comprometida, la información puede circular durante años en foros clandestinos y reutilizarse en distintos contextos y contra múltiples plataformas. De esta forma, una brecha puntual en una organización termina amplificando el riesgo para otras empresas y para los propios usuarios, incluso mucho después de que el incidente original haya sido corregido.

“También existen amenazas que usan fuerza bruta. Estas consisten en probar de manera automatizada múltiples combinaciones de usuario y contraseña hasta lograr un acceso válido, sin necesidad de engañar al usuario ni de comprometer previamente su dispositivo. Suele apoyarse en listas de contraseñas comunes o en credenciales filtradas en incidentes anteriores, aprovechando la reutilización de claves y la falta de controles adicionales de autenticación. Cuando los servicios expuestos no cuentan con mecanismos de limitación de intentos o monitoreo adecuado, este tipo de ataques sigue siendo efectivo, especialmente contra accesos remotos, aplicaciones web y servicios corporativos publicados en Internet”, comenta Martina López, investigadora de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica. 

El robo de credenciales puede producirse a través de distintos vectores. El equipo de ESET sostiene que la prevención no depende de que se tome una sola medida, sino de una combinación de prácticas:

Usar contraseñas únicas y robustas para cada servicio, ya que el stuffing de credenciales es una práctica común entre los ciberatacantes con credenciales que son comercializadas.

Habilitar la autenticación multifactor cuando sea posible, ya que este mecanismo se complementa con las contraseñas que utilizamos.

Desconfiar de mensajes inesperados y evitar descargar archivos o ingresar a enlaces sospechosos, ya que el malware y el phishing siguen siendo las formas más comunes de robo de credenciales.

Almacenar las contraseñas en gestores, y evitar guardarlas en texto plano o en dispositivos compartidos.

Mantener sistemas y aplicaciones actualizadas para enmendar posibles vulnerabilidades que tengan.

Revisar accesos y actividad inusual en las cuentas, ya sea manteniendo activadas las alertas de inicio de sesión o buscando dentro de las secciones de privacidad o accesos de las aplicaciones.

En caso de que la contraseña ya haya sido robada, desde ESET destacan que el tiempo de reacción marca la diferencia entre un incidente aislado o un problema mayor. Por eso, recomiendan:

Cambiar las contraseñas afectadas y todas aquellas donde se haya usado la misma credencial.

Cerrar las sesiones activas de la cuenta afectada y desautorizar accesos recientes, en servicios y aplicaciones donde exista la posibilidad.

Verificar cambios no autorizados en las cuentas, y monitorear para el futuro: Mensajes, configuraciones, pagos, entre otros.

Usar una herramienta de seguridad en los dispositivos potencialmente afectados, para eliminar códigos maliciosos si los hubiere.

“Si bien el robo de contraseñas no es una problemática nueva, sí es una que sigue creciendo y adaptándose a las nuevas tecnologías, junto a nuestra vida digital cada vez más compleja. En estas líneas, la educación digital y las buenas prácticas se vuelven necesarias para proteger nuestra identidad, información y dispositivos a nivel individual y corporativo. Mantenerse informado es vital para adelantarnos a las últimas tendencias de seguridad informática”, concluye López de ESET.

Para saber más sobre seguridad informática visite el portal corporativo de ESET: https://www.welivesecurity.com/es/contrasenas/robo-de-credenciales-metodos-mas-frecuentes/

Por otro lado, ESET invita a conocer Conexión Segura, su podcast para saber qué está ocurriendo en el mundo de la seguridad informática. Para escucharlo ingrese a: https://open.spotify.com/show/0Q32tisjNy7eCYwUNHphcw

martes, 3 de febrero de 2026

Oversharing corporativo: el nuevo aliado de los ciberdelincuentes

La defensa de los empleados existe como concepto desde hace más de una década. Pero lo que comenzó como una forma bienintencionada de mejorar el perfil corporativo, el liderazgo intelectual y el marketing, también tiene algunas consecuencias no deseadas. Cuando los profesionales publican sobre su trabajo, su empresa y su función, esperan llegar a profesionales con ideas afines, así como a clientes potenciales y socios. Desde ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, advierten que los actores maliciosos también están prestando atención y que cuanta más información haya, más oportunidades habrá para llevar a cabo actividades maliciosas que podrían acabar afectando gravemente a una organización. Una vez que esa información es de dominio público, a menudo se utiliza para ayudar a crear ataques convincentes de spearphishing o de compromiso del correo electrónico empresarial (BEC). 

“La primera etapa de un ataque típico de ingeniería social es la recopilación de información. La siguiente es utilizar esa información como arma en un ataque de spearphishing diseñado para engañar al destinatario y que instale sin saberlo malware en su dispositivo. O, potencialmente, para que comparta sus credenciales corporativas para obtener acceso inicial. Esto podría lograrse a través de un correo electrónico, un mensaje de texto o incluso una llamada telefónica. Alternativamente, podrían utilizar la información para suplantar a un ejecutivo de alto nivel o a un proveedor en un correo electrónico, una llamada telefónica o una videollamada en la que soliciten una transferencia bancaria urgente.”, revela Martina López, investigadora de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica. 

Las principales plataformas para compartir este tipo de información son las habituales. LinkedIn es quizás la más utilizada. Se podría describir como la mayor base de datos abierta de información corporativa del mundo: un auténtico tesoro de puestos de trabajo, funciones, responsabilidades y relaciones internas. También es el lugar donde los reclutadores publican ofertas de empleo, que pueden revelar demasiados detalles técnicos que luego pueden aprovecharse en ataques de spearphishing.

GitHub es quizás más conocido en el contexto de la ciberseguridad como un lugar donde los desarrolladores distraídos publican secretos codificados, direcciones IP y datos de clientes. Pero también pueden compartir información más inocua sobre nombres de proyectos, nombres de canalizaciones CI/CD e información sobre las pilas tecnológicas y las bibliotecas de código abierto que utilizan. También pueden compartir direcciones de correo electrónico corporativas en las configuraciones de Git commit.

Luego están las plataformas sociales clásicas orientadas al usuario final, como Instagram y X. Aquí es donde los empleados suelen compartir detalles sobre sus planes de viaje a conferencias y otros eventos, lo que podría utilizarse en su contra y en contra de su organización. Incluso la información que aparece en el sitio web de su empresa podría ser útil para un posible estafador o hacker. Piense en detalles sobre plataformas técnicas, proveedores y socios, o anuncios corporativos importantes, como actividades de fusiones y adquisiciones. Todo ello podría servir de pretexto para un phishing sofisticado.

Estos ataques suelen requerir una combinación de suplantación de identidad, urgencia y relevancia. A continuación se presentan algunos ejemplos hipotéticos:

Un atacante encuentra información en LinkedIn sobre un nuevo empleado que ocupa un puesto en el departamento de TI de la empresa A, incluyendo sus funciones y responsabilidades principales. Se hace pasar por un proveedor tecnológico clave y afirma que es necesaria una actualización de seguridad urgente, haciendo referencia al nombre, los datos de contacto y el puesto del objetivo. El enlace de la actualización es malicioso.

Un agente malicioso encuentra información sobre dos compañeros de trabajo en GitHub, incluido el proyecto en el que están trabajando. Se hace pasar por uno de ellos en un correo electrónico en el que le pide al otro que revise un documento adjunto, que contiene malware.

Un estafador encuentra un video de un ejecutivo en LinkedIn o en el sitio web de una empresa. Ve en el feed de Instagram/X de esa persona que va a dar una conferencia y que estará fuera de la oficina. Sabiendo que puede ser difícil ponerse en contacto con el ejecutivo, lanza un ataque BEC deepfake utilizando video o audio para engañar a un miembro del equipo financiero y que transfiera fondos urgentes a un nuevo proveedor.

Desde ESET describen ejemplos reales de actores maliciosos que utilizan técnicas de «inteligencia de fuentes abiertas» (OSINT) en las primeras etapas de los ataques. Entre ellos se incluyen:

Un ataque BEC que le costó 3.6 millones de dólares a Children's Healthcare of Atlanta (CHOA): es probable que los actores maliciosos revisaran los comunicados de prensa sobre un campus recién anunciado para obtener más detalles, incluido el socio constructor del hospital. A continuación, habrían utilizado LinkedIn y/o el sitio web de la empresa para identificar a los principales ejecutivos y miembros del equipo financiero de la empresa constructora implicada (JE Dunn). Por último, se hicieron pasar por el director financiero en un correo electrónico enviado al equipo financiero de CHOA en el que solicitaban que actualizaran sus datos de pago para JE Dunn.

Los grupos SEABORGIUM, con sede en Rusia, y TA453, alineado con Irán, utilizan OSINT para realizar reconocimientos antes de lanzar ataques de spearphishing contra objetivos preseleccionados. Según el NCSC del Reino Unido, utilizan las redes sociales y las plataformas de networking profesional para «investigar los intereses [de sus objetivos] e identificar sus contactos sociales o profesionales en el mundo real». Una vez que han establecido la confianza y la relación a través del correo electrónico, envían un enlace para recopilar las credenciales de las víctimas.

“Si bien los riesgos de compartir en exceso son reales, las soluciones son sencillas. El arma más potente es la educación, actualizar los programas de concienciación sobre seguridad es un punto fundamental para garantizar que quienes integran una compañía comprendan la importancia de no compartir en exceso en las redes sociales. Solicitar al personal que evite compartir información a través de mensajes directos no solicitados, incluso si reconocen al usuario (ya que su cuenta podría haber sido suplantada) y asegurarse de que sean capaces de detectar los intentos de phishing, BEC y deepfake”, aconseja López de ESET Latinoamérica.

Además, dentro de las recomendaciones de seguridad de ESET Latinoamérica, se encuentra el respaldar esto con una política estricta sobre el uso de las redes sociales, definiendo límites claros sobre lo que se puede y no se puede compartir, y aplicando fronteras claras entre las cuentas personales y las profesionales/oficiales. Es posible que también sea necesario revisar y actualizar los sitios web y las cuentas corporativas para eliminar cualquier información que pueda ser utilizada como arma.

También, chequear la autenticación multifactorial (MFA) y las contraseñas seguras (almacenadas en un administrador de contraseñas) también deben ser una práctica habitual en todas las cuentas de redes sociales, por si las cuentas profesionales son comprometidas para atacar a los compañeros de trabajo.

Por último, supervisar las cuentas de acceso público, siempre que sea posible, para detectar cualquier información que pueda ser utilizada para el spearphishing y el BEC, y realizar ejercicios de equipo rojo con los empleados para poner a prueba su concienciación.

“La IA está haciendo que sea más rápido y fácil que nunca para los actores maliciosos perfilar a sus objetivos, recopilar OSINT y luego redactar correos electrónicos/mensajes convincentes en un lenguaje natural perfecto. Los deepfakes impulsados por IA aumentan aún más sus opciones. La conclusión debería ser que, si algo es de dominio público, hay que esperar que un ciberdelincuente también lo sepa y que pronto llamará a la puerta”, cierra Martina López de ESET.

miércoles, 28 de enero de 2026

LinkedIn: oportunidades profesionales y riesgos ocultos

En noviembre, el Servicio de Seguridad británico comenzó alertó a los miembros del Parlamento sobre un plan de recopilación de inteligencia extranjera: dos perfiles en LinkedIn estaban contactando a personas que trabajaban en la política británica para solicitarles “información privilegiada”. Las revelaciones del MI5 precipitó una iniciativa gubernamental de 170 millones de libras (230 millones de dólares) para abordar las amenazas de espionaje contra el Parlamento. Si bien se trata de un caso de alto perfil desde  ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, aseguran que está lejos de ser el primero. El sitio también puede ser un verdadero tesoro de datos corporativos que pueden utilizarse para apoyar campañas de fraude o amenazas. 

LinkedIn acumula más de mil millones de “miembros” en todo el mundo desde su fundación en 2003. Eso representa una gran cantidad de posibles objetivos para actores de amenazas respaldados por Estados o con motivaciones financieras. En primera instancia, se trata de una fuente de información extraordinaria en la que actores maliciosos pueden descubrir las funciones y responsabilidades de personas clave dentro de una empresa objetivo y reconstruir las relaciones entre individuos y de los proyectos en los que podrían estar trabajando. Además, aporta credibilidad y cobertura ya que al tratarse de una red profesional, está frecuentada tanto por ejecutivos de alto nivel como por trabajadores de menor rango y es un contexto en el que una víctima está más propensas a abrir un mensaje directo o un InMail proveniente de alguien en la plataforma que un correo electrónico no solicitado. 

Por otro lado, elude la seguridad “tradicional” porque no existe garantía de que no mensajes de phishing, malware o spam no logren pasar, y debido a la credibilidad que inspira el sitio, los objetivos pueden tener más probabilidades de hacer clic en contenido malicioso. Por último, es fácil comenzar a operar, cualquiera puede crear un perfil y empezar a merodear por el sitio para extraer inteligencia o para el envío de mensajes de phishing y fraudes tipo BEC. Además, los atacantes pueden secuestrar cuentas existentes o crear identidades falsas antes de hacerse pasar por candidatos o reclutadores. La gran cantidad de credenciales comprometidas que circulan en foros de ciberdelincuencia (debido en parte a los infostealers) hace que esto no sea difícil.

Desde ESET destacan que existen varias maneras en que los actores de amenazas pueden operacionalizar sus campañas maliciosas a través de esta red, por ejemplo:

Phishing y spearphishing: Al utilizar la información que los usuarios comparten en sus perfiles, los atacantes pueden personalizar campañas de phishing (correos falsos) para aumentar su tasa de éxito.

Ataques directos: El contacto puede ser directamente con enlaces maliciosos diseñados para desplegar malware, como infostealers, o promover ofertas laborales falsas destinadas a robar credenciales. 

BEC: Al igual que en el caso del phishing, LinkedIn proporciona una gran cantidad de inteligencia que puede utilizarse para hacer que los ataques de Business Email Compromise luzcan más convincentes. Puede ayudar a los estafadores a identificar quién reporta a quién, en qué proyectos están trabajando y los nombres de socios o proveedores.

Deepfakes: LinkedIn también puede alojar videos de los objetivos, que pueden utilizarse para crear deepfakes y emplearlos en posteriores ataques de phishing, BEC o estafas en redes sociales.

Secuestro de cuentas: Páginas falsas de LinkedIn (phishing), infostealers, credential stuffing y otras técnicas pueden ayudar a los atacantes a tomar control de cuentas de usuarios. Estas cuentas secuestradas pueden usarse en ataques posteriores dirigidos a sus contactos.

Ataques a proveedores: LinkedIn también puede rastrearse en busca de información sobre socios de una empresa objetivo, quienes pueden ser atacados con phishing como parte de un ataque en “efecto dominó”.

“El desafío que plantean las amenazas en LinkedIn es que a los departamentos de IT les resulta difícil obtener información real sobre el alcance del riesgo al que se exponen sus empleados y las tácticas que se utilizan para atacarlos. Sin embargo, tiene sentido incluir en los cursos de concientización en seguridad escenarios de amenazas en LinkedIn como los descritos anteriormente. También debería advertirse a los empleados sobre el riesgo de compartir información en exceso en la plataforma y brindarles orientación para detectar cuentas falsas y señuelos típicos de phishing”, comenta Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

ESET informa sobre distintos grupos de amenazas que han utilizado algunas de estas tácticas:

Lazarus Group (Corea del Norte) se ha hecho pasar por reclutadores en LinkedIn para instalar malware en los equipos de personas que trabajaban en una empresa aeroespacial, según descubrió ESET Research. De hecho, el equipo de investigacón también describió recientemente las campañas “Wagemole”, en las que individuos alineados con Corea del Norte intentan obtener empleo en empresas extranjeras.

ScatteredSpider llamó a la mesa de ayuda de MGM haciéndose pasar por un empleado cuya identidad obtuvo en LinkedIn, con el fin de acceder a la organización. El posterior ataque de ransomware provocó pérdidas por 100 millones de dólares.

Una campaña de spearphishing denominada “Ducktail” apuntó a profesionales de marketing y recursos humanos en LinkedIn, entregando malware y robando información a través de enlaces enviados por DM. El malware se alojaba en la nube.

“Para evitar el secuestro de cuentas, se debería seguir una política de actualización periódica de parches, instalar software de seguridad en todos los dispositivos (proveniente de un proveedor confiable) y activar la autenticación multifactor. Además, en ámbitos corporativos, puede valer la pena organizar capacitaciones específicas para ejecutivos, que suelen ser objetivo de ataques con mayor frecuencia. Sobre todo, asegurarse de que el equipo de trabajo sea consciente de que, incluso en una red considerada confiable como LinkedIn, no todas las personas actúan en su mejor interés”, recomienda el investigador de ESET.

Para saber más sobre seguridad informática visite el portal corporativo de ESET: https://www.welivesecurity.com/es/seguridad-corporativa/por-que-linkedin-terreno-caza-para-los-actores-maliciosos-y-como-protegerte/

Por otro lado, ESET invita a conocer Conexión Segura, su podcast para saber qué está ocurriendo en el mundo de la seguridad informática. Para escucharlo ingrese a: https://open.spotify.com/show/0Q32tisjNy7eCYwUNHphcw