El yogurt es en la actualidad uno de los alimentos recomendados para incorporar a nuestra dieta debido a los múltiples beneficios que puede aportar a nuestra salud.
“No sólo tiene un agradable sabor, sino que también el yogurt desempeña un papel importante en la dieta, como parte del grupo de los lácteos. Su consumo se asocia con una mejor alimentación, al aportar nutrientes fundamentales para nuestro organismo junto con los lactobacilos que le dan sus características particulares ”, indicó Laura Concha, gerente de Nutrición Responsable del Institituto Lala, en México.
Hay al menos diez razones para iniciar o continuar con un consumo habitual de yogurt en nuestra dieta, según los resultados de estudios científicos realizados en diferentes partes del mundo.
Beneficios del yogurt:
- Es
altamente nutritivo:
Provee proteínas, hidratos de carbono, y al estar elaborado con leche
brinda nutrimentos naturalmente presentes en ésta como son el calcio,
fósforo y vitaminas del complejo B, A y D. Las proteínas lácteas tienen
una alta calidad nutricional, suministrando todos los aminoácidos esenciales
requeridos por nuestro organismo.
“Una porción de
125 g de yogurt batido aporta alrededor de 4 g de proteínas, las cuales soncompleta
y de alto valor biológico”, destaca Concha.
- Aporta
energía:
Los hidratos de carbono son indispensables para obtener la energía que requerimos
diariamente. El yogurt no solo nos aporta esos carbohidratos, sino que también
aporta grasas y proteínas que en conjunto contribuyen al aporte energético
de este alimento.
- Ayuda en la recuperación del desgaste físico: Después de hacer ejercicios es importante consumir alimentos que nos ayuden a recuperarnos del esfuerzo realizado. El yogurt es un alimento eficaz ya que aporta una buena cantidad de proteínas de alta calidad. Las proteínas son esenciales para el organismo, ya que aportan al crecimiento, reparación y mantenimiento de los músculos. Los yogurts como el estilo griego por lo general aportan una mayor cantidad de proteína que el yogurt regular.
- Contribuye
a la salud digestiva: La ingesta de yogurt puede ayudar a estimular
la microbiota -microorganismos que
viven en nuestro intestino- de forma positiva -, provocando un equilibrio
del ecosistema bacteriano intestinal. Esto permite mantener una buena
salud intestinal. Según algunos estudios, se ha observado que los microorganismos
vivos del yogurt, pueden influir de manera positiva en trastornos como el Síndrome
del Intestino Irritable.
- Fortalece
el sistema inmunitario: “La capacidad del yogurt de mejorar la microbiota intestinal
y sus aportes de nutrientes y vitaminas a nuestro cuerpo lo hacen
un aliado clave para fortalecer nuestras defensas”, resaltó la experta, quien
además explicó que el sistema inmunitario intestinal juega un rol
fundamental en todo el sistema inmunitario que poseemos.
- Brinda
protección contra la osteoporosis: El yogurt como todos los lácteos,
es una fuente importante de calcio con alta biodisponibilidad, es decir se
encuentra en una forma en la que nuestro cuerpo lo puede absorber y
aprovechar mejor . El calcio es un mineral indispensable en la formación
de los huesos, así como en el funcionamiento del sistema nervioso. Consumir
este tipo de alimento unido a alguna actividad física frecuente, puede
ayudar a reducir el riesgo de que padezcamos osteoporosis.
- Mejora la salud cardiovascular: Por ser un alimento denso, que tiene muchos nutrientes pero relativamente pocas calorías, el yogurt se relaciona a un estilo de vida saludable. Según un estudio realizado sobre más de 130.000 personas en 21 países, y publicado en “The Lancet” [1], los lácteos se asocian con tasas más bajas de enfermedad cardiovascular y mortalidad.
Un alimento versátil
El yogurt se puede consumir de muy diversas maneras, solo o combinado, con frutas, verduras, cereales, semillas y en una infinidad de platillos dulces o salados. Además resulta un alimento cuyo consumo puede hacerse en cualquiera de las comidad del día.
“Por estas 7 razones recomendamos incluir de manera habitual el yogurt, así como la leche o sus derivados en la dieta, siendo particularmente importante en el período de crecimiento de niños, en el embarazo y en el período de lactancia”, finalizó diciendo la gerente de Nutrición Responsable del Institituto Lala, en México.