viernes, 13 de febrero de 2026

Robo de credenciales: métodos más frecuentes y recomendaciones

El robo de credenciales es una amenaza que ya lleva más de una década acechando al mundo. En Latinoamérica, crece de forma sostenida al ritmo de la digitalización y del aumento del fraude online, durante el último año se reportaron más de 2.6 millones de credenciales comprometidas en la región latinoamericana, según un informe de SOCRadar en 2025. ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, advierte que el acceso a una cuenta de correo permite a los atacantes llegar a servicios bancarios, plataformas corporativas, información financiera y hasta historiales médicos.

La forma en la que los cibercriminales llegan a las contraseñas de los usuarios es variada en cuanto a dificultad o conocimiento técnico necesario. ESET las divide en tres metodologías: las que abusan de técnicas de ingeniería social, las que utilizan malware y las que ocurren producto de un ataque a la organización que debiera protegerlas.

1. Técnicas de ingeniería social: Este método usa falsamente el nombre de entidades públicas o compañías reconocidas para reducir las barreras de desconfianza y aumenta la efectividad de los ataques. El más utilizado es el envío de correos electrónicos, o aplicaciones de mensajería en los que el atacante se hace pasar por una entidad legítima para engañar a la víctima y persuadirla de que entregue sus datos de acceso de forma voluntaria. 

Estos mensajes tienen como característica común que apelan a la urgencia y simulan ser una notificación de algún problema que requiere acción inmediata: inconvenientes con una cuenta, un pago rechazado, problemas con una reserva, entre miles de excusas. Suelen contener un link malicioso a sitios que imitan a los legítimos para lograr el robo de los datos sensibles de las víctimas, como contraseñas y nombres de usuario.

Otra forma que toma el phishing es a través de sitios falsos que se posicionan entre los resultados de buscadores como Google como anuncios patrocinados, debido a que el atacante paga por visibilidad para suplantar páginas reales. En estos escenarios hasta personas precavidas pueden ser engañadas a hacer clic en un resultado aparentemente legítimo que replica la identidad visual de bancos, plataformas de correo, servicios en la nube o empresas de renombre.

2. Distribución de malware específico: Otra vía frecuente para el robo de contraseñas es el uso de malware que actúan una vez que el dispositivo del usuario ya fue comprometido. En estos casos, advierte ESET, no hay un engaño puntual ni un mensaje que funcione como alerta, sino que el robo ocurre en segundo plano, muchas veces sin que la víctima lo perciba.

Los infostealers, keyloggers y spyware tienen en común la recolección de información sensible de forma continua, incluyendo contraseñas almacenadas en navegadores, datos de autocompletado, credenciales de aplicaciones y sesiones activas. El impacto de estos tipos de malware, destaca ESET, no se limita a una sola cuenta, ya que el programa malicioso sigue recolectando credenciales mientras el usuario utiliza el dispositivo infectado.

Dentro de este mismo ecosistema aparecen los troyanos bancarios, que se enfocan específicamente en credenciales de accesos a cuentas bancarias y plataformas financieras. Mediante ventanas falsas capturan datos en el momento que el usuario los ingresa. Este tipo de amenaza, que no es nueva en la región, superó las 650 mil detecciones únicas durante 2025 de las cuales 110 mil correspondieron a una misma familia: Guildma.

3. Ataque a organizaciones: Otra fuente relevante de robo de credenciales son los incidentes en los que las bases de datos de una organización quedan expuestas como consecuencia de una debilidad o falla en sus sistemas. En los escenarios más críticos, las filtraciones incluyen credenciales completas, ya sea en texto plano o con mecanismos de protección débiles, lo que permite a los atacantes reutilizarlas de forma inmediata. Sin embargo, incluso cuando las contraseñas no quedan expuestas directamente, la filtración de correos electrónicos o nombres de usuario sigue siendo valiosa. Esta información se utiliza luego como base para ataques de relleno de credenciales o fuerza bruta, aprovechando la reutilización de contraseñas entre distintos servicios.

Una vez que una base de datos es comprometida, la información puede circular durante años en foros clandestinos y reutilizarse en distintos contextos y contra múltiples plataformas. De esta forma, una brecha puntual en una organización termina amplificando el riesgo para otras empresas y para los propios usuarios, incluso mucho después de que el incidente original haya sido corregido.

“También existen amenazas que usan fuerza bruta. Estas consisten en probar de manera automatizada múltiples combinaciones de usuario y contraseña hasta lograr un acceso válido, sin necesidad de engañar al usuario ni de comprometer previamente su dispositivo. Suele apoyarse en listas de contraseñas comunes o en credenciales filtradas en incidentes anteriores, aprovechando la reutilización de claves y la falta de controles adicionales de autenticación. Cuando los servicios expuestos no cuentan con mecanismos de limitación de intentos o monitoreo adecuado, este tipo de ataques sigue siendo efectivo, especialmente contra accesos remotos, aplicaciones web y servicios corporativos publicados en Internet”, comenta Martina López, investigadora de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica. 

El robo de credenciales puede producirse a través de distintos vectores. El equipo de ESET sostiene que la prevención no depende de que se tome una sola medida, sino de una combinación de prácticas:

Usar contraseñas únicas y robustas para cada servicio, ya que el stuffing de credenciales es una práctica común entre los ciberatacantes con credenciales que son comercializadas.

Habilitar la autenticación multifactor cuando sea posible, ya que este mecanismo se complementa con las contraseñas que utilizamos.

Desconfiar de mensajes inesperados y evitar descargar archivos o ingresar a enlaces sospechosos, ya que el malware y el phishing siguen siendo las formas más comunes de robo de credenciales.

Almacenar las contraseñas en gestores, y evitar guardarlas en texto plano o en dispositivos compartidos.

Mantener sistemas y aplicaciones actualizadas para enmendar posibles vulnerabilidades que tengan.

Revisar accesos y actividad inusual en las cuentas, ya sea manteniendo activadas las alertas de inicio de sesión o buscando dentro de las secciones de privacidad o accesos de las aplicaciones.

En caso de que la contraseña ya haya sido robada, desde ESET destacan que el tiempo de reacción marca la diferencia entre un incidente aislado o un problema mayor. Por eso, recomiendan:

Cambiar las contraseñas afectadas y todas aquellas donde se haya usado la misma credencial.

Cerrar las sesiones activas de la cuenta afectada y desautorizar accesos recientes, en servicios y aplicaciones donde exista la posibilidad.

Verificar cambios no autorizados en las cuentas, y monitorear para el futuro: Mensajes, configuraciones, pagos, entre otros.

Usar una herramienta de seguridad en los dispositivos potencialmente afectados, para eliminar códigos maliciosos si los hubiere.

“Si bien el robo de contraseñas no es una problemática nueva, sí es una que sigue creciendo y adaptándose a las nuevas tecnologías, junto a nuestra vida digital cada vez más compleja. En estas líneas, la educación digital y las buenas prácticas se vuelven necesarias para proteger nuestra identidad, información y dispositivos a nivel individual y corporativo. Mantenerse informado es vital para adelantarnos a las últimas tendencias de seguridad informática”, concluye López de ESET.

Para saber más sobre seguridad informática visite el portal corporativo de ESET: https://www.welivesecurity.com/es/contrasenas/robo-de-credenciales-metodos-mas-frecuentes/

Por otro lado, ESET invita a conocer Conexión Segura, su podcast para saber qué está ocurriendo en el mundo de la seguridad informática. Para escucharlo ingrese a: https://open.spotify.com/show/0Q32tisjNy7eCYwUNHphcw

Walmart entrega equipos térmicos al Banco de Alimentos de Nicaragua para fortalecer su red de distribución.

Para garantizar el adecuado manejo, conservación y cero desperdicio de alimentos, Walmart Nicaragua equipó al Banco de Alimentos con 210 placas de hielo seco, 36 hieleras y 35 termómetros. El objetivo es fortalecer la cadena de frío y asegurar la inocuidad de los productos perecederos que se distribuyen a las poblaciones atendidas por la institución. 

La donación, que representó una inversión de C$339,500 en 2025, permitirá que los alimentos lleguen en óptimas condiciones desde los puntos de recolección hasta su destino final, especialmente aquellos de mayor sensibilidad como embutidos, lácteos, vegetales y otros productos frescos y/o perecederos.

“En Walmart entendemos que la seguridad de los alimentos comienza con procesos responsables y alianzas sólidas. Por eso, este aporte amplía los equipos de refrigeración del Banco de Alimentos para continuar garantizando que los productos entregados de manera recurrente mantengan sus propiedades óptimas durante el traslado y distribución a las comunidades beneficiadas", expresó María Marta Rodríguez, especialista sénior de Asuntos Corporativos.

Estos equipos serán utilizados por 40 recolectores voluntarios del Banco de Alimentos, quienes retiran las donaciones de la compañía, especialmente en las tiendas ubicadas fuera de la capital. Los recolectores autorizados pertenecen a comunidades como El Rama, El Sauce, Santo Tomás, la Isla de Ometepe, entre otras más, lo que favorece el impacto social de esta iniciativa y refuerza el alcance nacional del trabajo conjunto entre Walmart y el Banco de Alimentos de Nicaragua.

Por su parte, el Banco de Alimentos de Nicaragua destacó la relevancia de esta contribución para su operación diaria y capacidad logística. “Estos insumos eran una necesidad clave para nuestra fundación. Al contar con estos equipos adecuados se elevan nuestros estándares de inocuidad, un pilar fundamental en nuestra labor. Este apoyo de Walmart nos permite fortalecer nuestros procesos, proteger la calidad de los productos e incrementar nuestro alcance en beneficio de miles de familias”, señaló Edgard Mendieta, director ejecutivo de la institución. 

Con esta acción, Walmart reafirma su alianza estratégica con el Banco de Alimentos de Nicaragua y su visión de generar un impacto positivo y sostenible, promoviendo prácticas responsables que contribuyen a mejorar la calidad de vida de las familias nicaragüenses.

Tigo y UNICEF promueven el uso seguro del internet

El uso de internet por parte de niñas, niños y adolescentes sigue creciendo a nivel mundial, junto con los riesgos asociados a la exposición no mediada en entornos digitales. Según UNICEF, una de cada tres personas usuarias en el mundo es menor de edad, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la educación digital, la protección y el acompañamiento familiar.

En el marco del Día del Internet Seguro (10 de febrero) y del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia (11 de febrero), Tigo Nicaragua y UNICEF desarrollaron el webinar “Cerebro adolescente y entornos digitales” y el podcast “Por la niñez: Internet seguro para todos y todas”. Ambas iniciativas ofrecen un espacio de diálogo y reflexión dirigido a madres, padres, cuidadores y educadores, con el objetivo de promover prácticas de acompañamiento responsable, seguro y positivo en la vida digital de las y los adolescentes.

“La conectividad debe ir acompañada de conciencia, educación y acompañamiento. A través de alianzas, seguimos impulsando espacios que fortalecen el rol de madres, padres y educadores en la vida digital de niñas, niños y adolescentes”, expresó María José Argüello, gerente de responsabilidad social de Tigo Nicaragua.

“La tecnología forma parte de la vida cotidiana de niños, niñas y adolescentes, por lo que es indispensable promover habilidades digitales seguras, acompañamiento familiar y prácticas protectoras, expresó Vanessa Pichardo, especialista en Protección de la niñez

Estos eventos forman parte del programa de responsabilidad corporativa Conéctate Seguro, mediante el cual Tigo Nicaragua fomenta un uso seguro, responsable y creativo del internet, articulando esfuerzos con aliados estratégicos para proteger a niñas, niños y adolescentes en entornos digitales.

Conéctate Seguro se distingue por su enfoque integral: no solo enseña sobre tecnología, sino que promueve el acompañamiento activo de adolescentes, padres, madres y docentes. Desde su inicio en 2021, el programa ha beneficiado a más de 13,000 personas mediante talleres diseñados para fortalecer habilidades digitales y fomentar una navegación segura y consciente.

Con estas iniciativas, Tigo Nicaragua y UNICEF reforzaron su compromiso compartido de educar y proteger a las nuevas generaciones, promoviendo una cultura digital responsable que permite a niñas, niños y adolescentes aprovechar las oportunidades del internet de manera segura y creativa.  

Banpro premia el esfuerzo y la constancia de sus colaboradores

Los jóvenes José Alberto Barahona, técnico de recuperaciones y Kevin Jimenez, supervisor de recuperaciones de la gerencia de riesgo de crédito de personas de Banpro Grupo Promerica salieron favorecidos con una motocicleta cada uno, por haberse destacado durante el 2025.

“Me siento muy orgulloso del trabajo que hace el equipo de recuperaciones del banco, estos premios son muy merecidos, hacen una ardua labor durante todo el año. Uno de ellos fue número 1 durante 8 meses, lo que indica el nivel de compromiso que tienen con la institución, seguiremos premiándolos y los instó a seguir esforzándose para que lleguen a la meta, nosotros siempre vamos a premiar el esfuerzo”, señaló el Lic. Felipe Cobos, vicegerente general de riesgo y cumplimiento normativo de Banpro Grupo Promerica.

“Agradezco a Dios y a Banpro por este premio, fue un trabajo de mucho compromiso y dedicación para llegar a la meta”, comentó Barahona, por su parte, Jimenez se fijó una meta desde que ingresó a Banpro, obtener uno de los premios, el que hoy goza, gracias a su esfuerzo y disciplina.

Asimismo, la gerencia tiene por norma, premiar a los colaboradores destacados en el mes, esta vez, 16 de ellos recibieron una tarjeta de consumo.

Un año con nuevos hábitos porque la IA en los electrodomésticos es la verdadera actualización de 2026

El inicio de año siempre llega con la misma promesa: empezar de nuevo. Comer mejor, organizarnos más, ganar tiempo para nosotros mismos. Sin embargo, muchos de esos propósitos se diluyen en la rutina diaria, no por falta de intención, sino por falta de apoyo real en el día a día. 

La psicología ha estudiado por décadas qué hace que un hábito “pegue”. Según un estudio de la University College London, se necesitan en promedio 66 días para que un comportamiento se vuelva automático — aunque esa cifra puede variar entre 18 y 254 días dependiendo de la persona y la conducta.

Los hábitos no se construyen con una sola decisión, sino con repetición, contexto consistente y retroalimentación positiva. La tecnología, cuando está bien diseñada, puede servir como ese contexto y esa retroalimentación que necesitamos para sostener nuevas conductas.

En ese contexto, la inteligencia artificial en el hogar comienza a jugar un rol clave: no como una tecnología futurista, sino como una aliada silenciosa que ayuda a construir mejores hábitos desde lo cotidiano. A diferencia de otros “upgrades” de inicio de año —nuevas apps, membresías o listas interminables de tareas— la IA aplicada a los electrodomésticos actúa de forma automática, reduciendo fricción y decisiones innecesarias. Es una mejora que no exige esfuerzo adicional, pero sí transforma la experiencia del hogar.

Menos decisiones, mejores hábitos

Uno de los mayores enemigos de la constancia es la fatiga mental. Elegir qué cocinar, cómo lavar la ropa o cómo organizar la semana puede parecer trivial, pero suma carga cognitiva todos los días. Electrodomésticos como el Bespoke AI French Door Refrigerator integran inteligencia que aprende de los hábitos del hogar: identifica alimentos, ayuda a planificar comidas, sugiere recetas y evita el desperdicio, facilitando una relación más consciente y organizada con la alimentación.

El resultado no es solo conveniencia, sino un hábito más sostenible: comer mejor, comprar con intención y aprovechar lo que ya tenemos en casa.

Un informe de McKinsey & Company destaca que las tecnologías digitales —especialmente aquellas que se integran de forma inteligente en nuestras rutinas— ayudan a las personas a adoptar y sostener cambios en su comportamiento, desde hábitos de salud hasta gestión del tiempo.

Lo que estos estudios sugieren es que no solo se trata de voluntad personal, sino de tener sistemas que faciliten la repetición, ofrezcan recordatorios suaves, simplifiquen la decisión y la acción, y permitan medir el progreso —todas funciones donde la IA puede jugar un papel influyente.

Recuperar el tiempo que no vemos

Otro de los grandes propósitos de inicio de año es “tener más tiempo”. La IA en el hogar lo hace tangible. La Bespoke AI Laundry Combo, por ejemplo, automatiza todo el proceso de lavado y secado en un solo equipo, ajustando de forma inteligente el agua, el detergente, la temperatura y el tiempo según cada carga. Mientras la lavadora toma decisiones por ti, tú puedes dedicarte a lo que realmente importa: trabajar, descansar o simplemente desconectarte.

Aquí, la tecnología no acelera la vida; la simplifica.

Un hogar que se adapta a ti, no al revés

La verdadera innovación de la IA en electrodomésticos no está en hacer más cosas, sino en hacerlas mejor y de forma personalizada. Conectados a plataformas como SmartThings, los equipos aprenden rutinas, anticipan necesidades y se integran entre sí, creando un hogar que se ajusta al estilo de vida de cada persona, en lugar de imponer procesos rígidos.

Ese es el verdadero upgrade de Año Nuevo: un entorno que acompaña los cambios que queremos sostener en el tiempo.

Mientras el inicio de año suele llenarse de propósitos difíciles de mantener, la inteligencia artificial aplicada al hogar propone un enfoque distinto: pequeños hábitos reforzados por tecnología que trabaja en segundo plano. Comer mejor, organizarse mejor y vivir con menos estrés no requiere más fuerza de voluntad, sino mejores sistemas.